“Un pueblo que atiende la educación, es un pueblo que tiene futuro”.
De esta manera, el joven Jonathan Palacios Carrasquillo resumió la importancia que para él tiene fortalecer la educación en Puerto Rico.
Las altas tasas de deserción escolar que se registran en Puerto Rico y la apatía por la escuela tradicional -que parece ser cada vez mayor entre la juventud- fue lo que propició que el universitario determinara que unas de las estrategias que debe implantar el Departamento de Educación es promover la participación estudiantil en actividades extracurriculares para mejorar su aprovechamiento académico.
“El país le debe garantizar a los estudiantes de los tres niveles educativos, privados y públicos, la participación de los estudiantes en actividades extracurriculares que los ayuden en su proceso educativo”, expresó Palacios Carrasquillo.
Pero él no estuvo solo. El joven oriundo de Luquillo fue tan solo uno de varios ciudadanos que decidieron ser parte de la creación de un plan de futuro para el país y participaron el año pasado en los Foros Ciudadanos con propuestas para aumentar el interés estudiantil en la escuela mediante la implantación de cursos atractivos durante un horario extendido.
“Creo firmemente que la educación es la herramienta vital para el desarrollo de nuestro pueblo, yo soy vivo ejemplo de que las actividades extracurriculares ayudan al desarrollo de los estudiantes, además los mantiene en el salón de clases”, destacó Palacios Carrasquillo.
Lo que motivó al universitario Jorge Luis Allende Maldonado a presentar una propuesta para crear alianzas entre el Departamento de Educación y los municipios que permitan ofrecer a los estudiantes cursos que no se ofrecen durante el horario lectivo normal fue el conocimiento de que el énfasis exclusivo en las materias básicas que fomenta el gobierno no es atractivo para todo el estudiantado.
“Muchos jóvenes lo que piensan es ‘no puedo con la escuela, así que me salgo porque es fuerte’. La propuesta es para que se implante en la escuela una hora adicional para practicar deportes, artes, baile… Por ejemplo, en Loíza hay mucho talento para eso, lo he vivido, hay bailarines, hay gente que canta, que dibuja, que pinta y entiendo que ese talento se pierde porque no se explota, por que no hay dónde desarrollarlo”, sostuvo el estudiante de ciencias naturales de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras.
Allende Maldonado aseguró que la disponibilidad de cursos afines con los intereses de los jóvenes permitiría que se sientan más atraídos a la escuela, una estrategia que han sabido implantar las instituciones de educación alternativa para atender a la población de desertores escolares.
La exdecana de la Facultad de Educación del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), la doctora Ángeles Molina Iturrondo, aseguró que se ha comprobado que el ofrecimiento de cursos que no se circunscriben al currículo escolar tradicional tiene un efecto positivo en el aprovechamiento académico de los estudiantes.
“Es una manera de mantener a los estudiantes involucrados en las actividades de las escuelas, además de que convierte a la escuela en una institución viva después del horario lectivo”, sostuvo Molina Iturrondo.
La profesora universitaria señaló que las escuelas más exitosas en la Isla, en términos de bajas tasas de deserción escolar y altos promedios académicos, son aquellas que tienen una sólida oferta extracurricular y que integran a los padres y la comunidad escolar en su funcionamiento.
“Las mejores escuelas son las que tratan al estudiante como un individuo, pendiente a sus necesidades”, destacó Molina Iturrondo al argumentar la necesidad de estar al tanto de los intereses de los jóvenes.
Esta falta de atención individualizada provoca que muchos estudiantes salgan de la escuela superior con un vasto conocimiento académico, pero pocas destrezas para enfrentar el mundo universitario o laboral, argumento Jonathan Cruz Montalvo, otro de los ciudadanos que se dio cita en los Foros Ciudadanos. Por esto, Cruz Montalvo propuso que las escuelas creen talleres sobre liderazgo, manejo de conflictos y toma de decisiones desde el nivel intermedio.
“Los estudiantes no están definidos de lo que quieren hacer en su vida y me interesa demostrar cómo podemos bregar para motivar a los estudiantes a tener metas definidas y saber a dónde van”, expresó el estudiante de mercadeo de la Universidad Interamericana en Fajardo.
La catedrática de Educación de la Universidad del Este (UNE), Amarilis Figueroa, señaló que los programas de horario extendido son efectivos siempre y cuando se creen ofrecimientos atractivos y pertinentes para cada comunidad escolar.
“Si tienes a los estudiantes seis horas en la escuela y vienes después a darle lo mismo, a decirles ‘abran los libros…’ no va a funcionar”, expresó Figueroa.
La catedrática destacó que se pueden aprovechar los recursos de la comunidad -como las personas retiradas y los profesionales- para ayudar a los estudiantes y ofrecer apoyo a los padres.
La directora ejecutiva de la Fundación Chana y Samuel Levis, Mariely Rivera Hernández, confirmó que los jóvenes que reciben los cursos que ofrece la entidad reflejan resultados positivos tanto en su aprovechamiento como en el interés que demuestran por sus estudios.
“Las actividades complementarias fomentan la retención del estudiante, se interesa más por la escuela, hay un apego por lo que sería esa extensión de la escuela y, por otro lado, crea una responsabilidad con lo que está haciendo por la tarde”, expresó Rivera Hernández.